jueves, 31 de octubre de 2013

Corto Mexicano - Hasta los huesos

Todos hemos experimentado el agradable sabor de los recuerdos de nuestra infancia; algunos podemos evocar aquellos cuentos de los abuelos, donde el principal atractivo era el de las imágenes fascinadoras de aparecidos o de calaveras y espantos, que hasta nuestros días permanecen en la mente de muchos Colombianos, Bueno, pues no aguante las ganas de colocar un vídeo alusivo a la tradicional fiesta de Halloween, celebración que fue heredada de los celtas ingleses y estuvo asociada con los muertos, las almas en pena, las brujas y los hechizos. Se celebraba el día 31 de octubre, porque en esta fecha, los muertos volvían a estar entre los vivos, en Bogotá, esta se arraigo como una tradición, el vídeo que subo, es solo una parte del vídeo original.
 
Hasta los huesos es un cortometraje mexicano producido, animado y dirigido en 2001 por René Castillo. Por Calavera Films, un estudio de animación que produce cortometrajes, comerciales y todo tipo de productos animados en las técnicas en las que ellos, son muy hábiles: StopMotion, plastilina, 2D y 3D. Tiene en su haber más de 30 premios nacionales e internacionales (Selección Oficial en el Festival de Sundance, Premio Especial en San Sebastián y Mejor Corto Animado en Mar de Plata entre muchos otros). La musicalización corrió a cargo de Café Tacvba, Eugenia León y Marco Morel.

 
Hasta los huesos es, desde mi muy sensible y experto (ja!) punto de vista, una hermosa representación de La Muerte a la mexicana. Esa muerte llena de folclor y de tradiciones, de música, de tequila, de gusanos de mezcal. Por allá en época de la Revolución de 1910, las calaveras tuvieron un auge importante, ya que sirvieron de crítica política, al gobierno que imperaba en ese momento, un ejemplo de ello, fueron las ilustraciones de un gran número de versos de tradición oral, que presentaba las calaveras vestidas de gala en las fiestas populares, montadas a caballo, Las ofrendas (flores, velas, calaveras de azúcar, pan, platillos) en la actualidad configuran un rito respetuoso que las familias mexicanas preparan para recordar a los que se han ido, y que según la creencia, regresan para gozar de lo lindo, lo que en vida más disfrutaban.

 
Por esta razón los altares se visten de gran colorido que debe agradar al visitante del más allá: bebidas, cigarros, etc., según el agrado del difunto, y tampoco puede dejar de faltar los artículos personales que lo identifiquen, como podrían ser: un sombrero, una cartera, un vestido o hasta un retrato.

 
Hasta los huesos, Trata de esa última copa amarga, agria, que no quiere pasar por la garganta y en la que tenemos que ir aceptando que estamos muertos, o en su defecto, que otros ya están muertos.




1 comentario:

  1. Dora Patricia Montoya Rios
    22:03 (hace 9 horas)

    Gracias Manuel, vi el video y me gustó.

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