Según científicos de la Universidad de Portsmouth, los camarones que
viven en el mar se están volviendo más temerarios llegando incluso al
punto de cometer suicidios en masa. El culpable de esta situación sería
prozac y otros medicamentos similares que acaban desechados y tirados al
mar por la industria farmacéutica. Como ya sabrás, Prozac
(o fluoxetina) es uno de los medicamentos que se utilizan desde hace
años para evitar estados depresivos en personas que hayan sufrido
problemas personales o tengan problemas psicológicos. Cuando los
camarones ingieren los restos de prozac que se encuentran en el agua de
repente se hacen más temerarios, parece que dejan de tener cualquier
tipo de sensación relacionada con miedo y se vuelven vulnerables a
depredadores cercanos, como peces y pájaros.
Fuente: http://news.nationalgeographic.com/news/2010/07/100715-shrimp-prozac-antidepressants-environment-science/


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