Simposio sobre toxicología desata debate sobre la presencia de
Bisfenol A, componente del plástico, en la sangre.
La ubicuidad del bisfenol A (BPA) en muchos productos
plásticos, envoltorios de alimentos, cajas registradoras y resinas dentales
significa que todo el mundo está expuesto de manera diaria al contaminante
material. Sin embargo, aún hay una gran controversia sobre cuánto BPA realmente
absorbe la gente en su vida diaria. Nuevos datos revelados en un simposio hace
10 días levantaron las banderas de alerta en cuanto a la exactitud de los
informes anteriores sobre las concentraciones sanguíneas de BPA en
humanos -descritas como representativas de la población general.
Las nuevas cifras están bastante cerca de ser 1.000 veces más altas que
aquellas que se reportaban con anterioridad, según señaló el toxicólogo Justin
Teeguarden, del Pacific Northwest National Laboratory en Richland, Washington,
en la reunión anual de la American Association for the Advancement of Science.
Su investigación volvió a analizar datos de estudios previamente publicados,
incluyendo los valores de BPA medidos en más de 30.000 personas.
Estudios en animales y humanos han vinculado la exposición a BPA, una
hormona mímica, con cambios cardiovasculares, alteraciones en el comportamiento
de los niños, síntomas prediabéticos y deficiencias reproductivas. Por eso,
conseguir estimaciones correctas de la exposición al bisfenol A es crucial para
definir qué niveles deben ser medidos en las pruebas de toxicidad.
Además del trabajo de Teeguarden, el toxicólogo K. Barry Delclos, científico
en el National Center for Toxicological Research (NCTR) de la Food and Drug
Administration (FDA), describió experimentos en los cuales roedores reciben
siete dosis de BPA diariamente, desde que son concebidos hasta su vida
adulta. Las cantidades van desde exposiciones muy bajas (2, microgramos por kilogramo de peso corporal, rango de
exposición humana probable) hasta dosis 100 veces mayores.
"No vimos claros efectos negativos en el rango de dosis baja",
indicó Delclos. Y aunque la mayoría de los animales estaba recibiendo dosis
altas de BPA, su equipo no detectó la forma activa del químico en animales
expuestos a menos de 80 microgramos por kilogramo de peso en forma diaria. Los
niveles sanguíneos estaban por debajo de los límites detestables.
Otro investigador, Daniel Doerge, expuso ratas y monos a cantidades
específicas de BPA y trazó la rapidez con que se mueve a través del cuerpo y el
grado de transformación en el camino. A través de una etiqueta radioactiva en
el BPA, los investigadores fueron capaces de rastrear el producto químico
administrado.
Al poco tiempo de la ingesta, los cuerpos de los animales rápidamente
comenzaron a transformar el BPA en un material inactivo. Entre las crías de
animales, sólo el 10 a 20% del BPA probó ser biológicamente activo, es decir,
capaz de interactuar con tejidos del cuerpo. Entre los adultos, los valores
activos no alcanzaron a pasar el 3%. De acuerdo a Doerge, "esto se debe a
un rápido, extensivo y secuencial metabolismo -que comienza en el tracto
gastrointestinal", para luego continuar en el hígado. Todo ocurre antes de
que el cuerpo entregue el BPA al sistema circulatorio. Estudios en humanos
adultos mostraron una respuesta similar.
Los estudios en animales en el NCTR y otros lugares han trazado la relación
entre el consumo de BPA y las cantidades de esta sustancia biológicamente
activa que luego aparece en sangre y orina. Sobre la base de esos estudios,
Teeguarden indicó que "no hay manera posible de medir niveles de BPA en la
sangre humana".
En base a esto, el investigador señala que el hecho de que estudios previos
hayan detectado BPA en la sangre sugiere una exposición mayor al químico o bien
contaminación en el laboratorio. Cual sea el caso, la fiabilidad de los
estudios queda en duda, agregó.
A continuación están los estudios citados.
K.B. Delclos. Relating internal BPA
doses to adverse effects in rodent toxicity studies. American Association for the
Advancement of Science annual meeting. Presented February 16, 2013. [Go to]
D.R. Doerge. BPA pharmacokinetics in the
adult and perinatal periods in experimental animals. American Association for the
Advancement of Science annual meeting. Presented February 16, 2013.
J.Fisher. Estimating infant and
adult human serum levels of unconjugated bisphenol A. American Association for the
Advancement of Science annual meeting. Presented February 16, 2013.
J.G. Teeguarden. Estrogen receptor
activation potential of internal concentrations of BPA in humans. American Association for the
Advancement of Science annual meeting. Presented February 16, 2013.
J.G. Teeguarden, et al. Evaluation of oral and
intravenous route pharmacokinetics, plasma protein binding, and uterine tissue
dose metrics of bisphenol A: a physiologically based pharmacokinetic approach. Toxicological Sciences.
Vol. 85, June 2005, p. 823. doi: 10.1093/toxsci/kfi135.
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